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Historia del sistema

La radiodifuisón pública tuvo inicio en 1923 con la inauguración de la primera emisora del país, la Radio Sociedad de Río de Janeiro, creada por el médico, escritor y antropólogo Edgar Roquette Pinto. Inicialmente, la radio brasileña estaba organizada básicamente en clubes y sociedades financiadas, en gran parte, por los oyentes. Tenía una finalidad educativa. Paulatinamente, la radiodifusión asumió un carácter comercial a partir de los años 30, impulsada por dos factores: la reducción del precio debido a la introducción de aparatos de válvula, lo que posibilitó la ampliación del público oyente, y el cambio en la legislación, que permitió, en 1932, la transmisión de publicidad durante la programación.

Algunos estudiosos afirman que el nacimiento de la radiodifusión educativa de carácter estatal corresponde al año 1936, cuando Roquette Pinto donó la primera emisora brasileña, Radio Sociedad de Río de Janeiro, al Ministerio de Educación y Salud.

En los años 40 y 50, la preocupación de Roquette Pinto con la educación incentivó el surgimiento de programas específicos en algunas emisoras, como el Universidad al Aire, creado en 1941 por la Radio Nacional de Río de Janeiro. Años más tarde, surgirían los cursos básicos del Sistema de Rádio Educativo Nacional (Siren), irradiados de 1957 a 1963.

En los años 60, la Iglesia Católica creó el Movimiento de Educación de Base (MEB), escuelas radiofónicas que combinaban la alfabetización con la concienciación para promover cambios de actitud, utilizando para ello animadores populares. Una experiencia, considerada innovadora, que dio un salto cualitativo en el sistema educativo radial.

En los años 70, el gobierno federal crea el Proyecto Minerva, un programa de 30 minutos de estilo informativo, cultural y educativo, con transmisión obligatoria por parte de todas las emisoras del país. Además de la visión tecnicista, el hecho de que haya una producción de contenido enfocado en el eje Sur-Sudeste hizo que el Proyecto Minevar conquistara a la población de todo el país. En esa misma década, surgieron varias emisoras universitarias de radio, muchas de ellas impulsadas por la consolidación del sistema de FM en el país. En 1971 entraron en operación la Radio Cultura FM, de la Fundación Padre Anchieta, vinculada al Gobierno del Estado de San Pablo, y emisoras ligadas a prefecturas municipales, como la Radio Libertas, de Pozos de Caldas, Minas Gerais (1975), la Radio Cultura Municipal de Amparo, San Pablo (1978) y la Educadora FM (1978), concesión perteneciente al gobierno de Bahía.

Con el objetivo de construir una red de radios educativas, que pudiera realizar programas en coproducción para transmisión en cadena nacional, hubo emisoras, coordinadas por la Fundación Roquete Pinto, que crearon, en 1983, el Sinred – Sistema Nacional de Radiodifusión Educativa. La experiencia duró un poco más de siete años, extinguiéndose a inicios de la década de los 90.

Como se puede observar, la radiodifusión pública ha estado, históricamente, vinculada a las políticas nacionales y regionales de educación, ya sea sustituyendo los salones de clase donde no había escuelas suficientes, como complementando las clases con contenidos adicionales, actuando, especialmente, de forma complementaria en la enseñanza de jóvenes y adultos.

A partir de la década de los 80, las emisoras educativas se distancian de esta vertiente educacional para asumir la producción de una programación con enfoque más cultural e informativo.

TV Educativa en Brasil

La experiencia brasileña de TVs educativas tuvo inicio a fines de la década del 60. Mayormente son emisoras ligadas a las estructuras del gobierno, y, en algunos casos, a universidades públicas y fundaciones sin fines de lucro. La experiencia pionera cupo a la TV Universitaria de Pernambuco (1968), y, seguidamente, surgieron la TV Cultura (1969), vinculada al gobierno del Estado de San Pablo y a la TVE de Río de Janeiro (1973), subordinada al Gobierno Federal. Entre 1968 y 1977 fueron implantadas la TVE de Amazonas, la TVE de Ceará, la TVE de Espíritu Santo, la TVE de Marañón, la TV Universitaria de Río Grande del Norte y la TVE de Río Grande del Sur. Es preciso considerar que el surgimiento de dichas emisoras no obedeció a ningún tipo de planificación del gobierno.

Las primeras televisoras públicas fueron definidas por el Decreto nº 236 de 1967 como servicio de televisión educativa, que podría ser explorado por la Unión Federal, estados, territorios, municipios, universidades y fundaciones, siendo destinado estrictamente a la divulgación de programas educativos, mediante la transmisión de clases, conferencias, charlas y debates. Prevenía, además, que la televisión educativa no debería tener carácter comercial, prohibiéndose la transmisión de cualquier propaganda, directa o indirecta, así como el patrocinio de los programas transmitidos. Por lo tanto, el servicio se caracterizaría por la finalidad y no por la titularidad de la concesión.

Recién en 1967 fue aprobada la ley 5.198 que daba origen a la Fundación Centro Brasileño de TV Educatiba (FCBTVE) con el objetivo de producir y distribuir programas destinados a la TV educativa de modo que pudiera contribuir a su expansión por el país. La FCBTVE produjo centenas de clases, adaptaciones de películas, entrevistas y cursos, y, en 1973, ganó la concesión del canal 2, que pertenecía a la TV Excelsior en los años 60. En 1982, la FCBTVE implementó la Secretaría de Aplicaciones Tecnológicas y el Servicio de Radiodifusión Educativa – SER, al que estaba vinculada la Radio MEC y alteró su sigla FCBTVE a FUNTEVE. Le cupo a la FUNTEVE la responsabilidad de la coordinación político-administrativa y de la operación del Sistema Nacional de Televisión Educativa – SINTED, por ser la única emisora a tener acceso a un satélite.

El objetivo principal del SINTED era permitir que todas las emisoras educativas transmitieran una programación constituida por programas producidos por TVs integrantes, diferente de lo que ocurría con las redes comerciales que se limitaban a retransmitir la programación de las cabezas de red localizadas, invariablemente, en Río de Janeiro o San Pablo.

En 1990, la FUNTEVE pasó a denominarse Fundación Roquete Pinto – FRP. A partir de 1993, la FRP y sus emisoras, la TVE de Río de Janeiro y la Radio MEC, enfrentan una seria crisis económica que resultó en el declive de su programación y una disminución significativa del apoyo técnico y financiero que prestaban a las asociadas. En 1994, el MEC intentó mantener a la FRP como coordinadora del Sistema por medio de la Resolución Ministerial nº 1.014 que remormulaba el SINTED y de la PORTARIA nº 1.015 que creaba el PROSINRED, un programa destinado a reequipar todas las emisoras educativas de radio y televisión, con recursos provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación – FNDE. En 1005, con el cambio de gobierno, la FRP fue transferida del ámbito del MEC a la Secretaría del Estado de Comunicación del Gobierno – SECOM y el SINTED fueron desactivados.

En 1997, se inician las negociaciones, en el ámbito del Gobierno Federal, para la extinción de la Fundación Roquette Pinto y su substitución por una Organización Social, hecho que se concretó, en enero de 1998, con la implementación de la Asociación de Comunicación Educativa Roquette Pinto – ACERP.

Otra iniciativa importante fue la creación de la Empresa Brasileña de Radiodifusión – Radiobras, por medio de la Ley nº 6.301, del 15 de diciembre de 1975. La empresa estatal estaba destinada a implantar y operar de forma centralizada las emisoras y servicios de radiodifusión del gobierno federal. Con sede en Brasilia, estaba compuesta por una agencia de noticias, dos emisoras de TV y cinco emisoras de radio que operaban en OC, AM y FM, además de actuar en la distribución de la publicidad legal de las entidades gubernamentales.

La Radiobras fue incorporada en 2008 por la EBC – Empresa Pública de Comunicación (EBC) – creada por el Decreto Presidencial 6.689/2008 y, posteriormente, transformado en la Ley nº 11.652 del 7.04.2008 aprobada por el Congreso Nacional. En su artículo primero, la Ley define a la EBC como una “empresa pública, organizada bajo la forma de sociedad anónima de capital cerrado, vinculado a la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia de la República”. Tiene como misión la unificación y gerenciamiento, bajo control social, de las emisoras federales ya existentes, instituyendo el Sistema Público de Comunicación, y también la tarea de articular e implantar la Red Nacional de Comunicación Pública.

La EBC vino a llenar un vacío en el sistema de radiodifusión al implantar y gerenciar los canales públicos. Actualmente, la entidad es responsable por la Agencia Brasil, Radioagencia Nacional, TV Brasil, TV Brasil Internacional, Radios MEC AM y FM, además de las Radios Nacional de Río de Janeiro, AM y FM de Brasilia, de la Amazonía y del Alto Solimões.

En su creación, la EBC Servicios asumió la operación y la gestión de todas las actividades de interés de la Secretaría de Comunicación Social del Gobierno Federal – Secom, que estaban bajo la responsabilidad de la Radiobrás. Entre los más de 20 servicios prestados a la Secom, en las áreas de televisión, radio, clipping y publicidad, están la operación de la NBR – la TV del Gobierno Federal; la producción y transmisión de la Voz Brasil – segmento del Poder Ejecutivo; la producción y la distribución del Café con el Presidente; la cobertura y transmisión de los actos de la Presidencia de la República; la intermediación de toda la Publicidad Legal del Gobierno Federal; la edición de los Medios Impresos, además de los diversos servicios de clipping.

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